Anacleto...

Soy un dinosaurio y me llamo Anacleto
por cosas del destino no morí en la glaciación
mis amigos se extinguieron, me dejaron solo
y tuve que resignarme a esta situación.

Me aburría mucho porque no tenía parientes
nadie conocido con quien salir a jugar
Tuve que inventarme amigos para entretenerme
sentarme frente a un espejo para conversar.

Pero una mañana decidí cambiar mi suerte
y mandé un proyecto para la televisión
Se trataba de un programa para la familia
con cantantes y concursos, mucha diversión.

El gerente del canal me llamó a su oficina
le encantó el programa y me dijo hagámoslo
Firmamos contrato y después de un par de meses
yo me convertí en figura de televisión.

Connocí a las estrellas de las portadas
Sumergido en la fama y en el placer
Me compré autos caros, una casa en la playa
Pero no fui feliz, pero no fui feliz
No fui feliz.

Todavía extrañaba a mis amigos dinosaurios
y a los cavernícolas que nos querían cazar
Por eso un buen día me vine a vivir al campo
a cambiar la fama por amigos de verdad.Canciones de 31 Minutos

Identidad Sexual (valoraciones y practicas)


En la aproximación a la comprensión y acercamiento al estudio de la sexualidad es posible encontrar dos aproximaciones conceptuales para abordar la sexualidad diferenciadas por el carácter individual o colectivo con que se quiera comprender el fenómeno, pero que no se polarizan una de la otra. Así, podemos encontrar en el proceso de construcción de conocimiento respecto de la sexualidad se ha ligado directamente a ésta con los procesos de desarrollo y crecimiento dentro de un marco de la identidad mediante la clasificación por etapas de la vida del individuo en lo conocido como ciclo vital. Niñez, adolescencia y adultez protagonizan esta clasificación basada principalmente en la empresa de la madurez y adecuación al contexto. La sexualidad es entendida como uno de los elementos psicobiológicos intrínsicos del desarrollo personal a la cual le son atribuibles diversas funciones y relaciones con el orden social, referidas principalmente en el ámbito de la moral y la filosofía antropológica de las comunidades. En este sentido, la sexualidad se inserta como elemento de los valores sociales que actúan en las sociedades mediante un proceso de cristalización en que éstos operan moralmente a través de dispositivos externos del individuo y que se internalizan principalmente a través de practicas orientadas en la distinción de bueno o malo, normal o anómico. Instituciones como la familia y la escuela reproducen la producción moral de las sociedades y refieren a la sexualidad como un dispositivo social.

Al referir al carácter individual de la sexualidad estamos remitiendo directamente a una aproximación de perfil psicologista de este concepto, donde encontramos una rama disciplinaria especializada en el tema donde se asume la sexualidad del joven como parte de la conformación de su personalidad. En este sentido, la identidad y su conformación como horizonte de análisis, identifica la relación entre identidad y sexualidad que ocurre en la etapa posterior a la infancia donde el sujeto comienza a adoptar decisiones propias de la adultez, denominada adolescencia. Ésta como etapa del desarrollo psicosocial es donde el individuo sufre una crisis en pos de conformar una identidad definitiva y diferente a la infantil.

Como principal exponente Eik Erikson en su teoría del desarrollo psicosocial divide el desarrollo en ocho etapas, en las cuales cada etapa representa una crisis de personalidad, y por tanto un conflicto por resolver, este conflicto tiene dos salidas posibles; una seria la resolución de la etapa y así se "maduraría". La otra significaría un estancamiento. Para el caso de la adolescencia (que va desde la pubertad hasta la adultez temprana) el conflicto preponderante corresponde a la identidad versus confusión de identidad. Ese es el conflicto q hay q resolver, corresponde a la quinta etapa de las ocho. Erikson plantea q una forma de resolver bien la etapa seria mediante la "fidelidad", fidelidad hacia el si mismo, hacia la propia identidad En otro punto recalca que la adolescencia representa una postergación socialmente autorizada de la adultez, implicando un recurso psicológico de seguridad. Respecto a esto, Erikson referirá a la imposibilidad de separar la crisis de identidad y el desarrollo histórico existentes. Entendiendo que ambos aspectos contribuyen a su mutua definición y realmente dependen uno del otro, con esto la sociedad influye al individuo en la conformación de su identidad y por ende de su sexualidad por que es actor de una historia social. Sin embargo, su foco consistirá en el individuo. El joven adolescente no se pregunta quién es él sino más bien qué y en qué contexto él puede ser y devenir.

En otro sentido, lo que denominamos carácter colectivo de la sexualidad respecta directamente a los procesos que dentro de la construcción de identidad entendida por la comprensión del sujeto de sí mismo y el reconocimiento de otros como diferentes se constituye un rol estructurador que comunica la experiencia individual y la vida social. Es fundamental que se diferencie el yo con los otros, pero que estén en constante relación. Esta construcción es histórica, ya que se da en la superposición de comprensiones en el tiempo que terminan por crear la noción del individuo como agente distinto en el conjunto de la sociedad.

Teniendo en cuenta lo anterior, la sexualidad es una de las ramas que constituye al individuo, es una realidad inalienable y natural, pero a la vez es una construcción social. Se constituye históricamente en la adecuación y los preceptos morales, valóricos y éticos que la sociedad impone coactivamente a las pulsiones más íntimas del los sujetos. De esta manera, encontramos a exponentes como Michel Foucault quien agudiza la relación entre sexualidad y sociedad. En “La voluntad del saber” primer tomo de su Historia de la Sexualidad, Foucault afirma que “el dispositivo de la sexualidad es una estrategia implementada por la burguesía emergente para sanear su clase en términos de su moral sexual” Los usos del dispositivo sexualidad como elemento de normalización y de ejercicio de poder integra una nueva perspectiva a las formas de entender y ver la sexualidad.

Desde esta misma perspectiva las relaciones sexuales y de pareja como parte de la identidad presentan además de las prácticas sexuales ciertas valoraciones subjetivas respecto a ellas, las cuales pueden operar en gran medida como internalización de valoraciones sociales.

Sin embargo, ¿cuánto hablamos sobre sexo, y con quiénes? ¿Cómo construimos una identidad sexual propia?

Bellas Artes



Sería sensato concebir al arte como a lo divino, como a un ejercicio trascendente, como a una práctica que ésta más allá de los límites del conocimiento. El diccionario de la real academia define a lo ‘inefable’ como a lo que no se puede expresar con palabras, algo así como un sentir del cual solo podemos gesticular. ¿Es justo racionalizar este tipo experiencias? Intentos sobran, sin duda el ejemplo paradigmático recaería en la teología. Algunos de ellos se resguardan que el lector parta del axioma de fe, de otro modo la lectura pierde su propósito y explícitamente se exige el abandono de su comprensión. La resistencia tanto de la religión como del arte de la racionalización (descubrir, comprobar o demostrar) es justificable. En el mejor de los casos es digerido en virtud de los códigos de una propia disciplina; ‘control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas donde se les imponen una relación de docilidad-utilidad’ (‘Vigilar y Castigar’, Foucault).
La teorización del arte debiera partir del principio de inefabilidad o bien rendirse a la contemplación audio-visual. La búsqueda de lo político en la obra se enmarca entonces dentro de un juego disciplinar en la cual participa el autor y no la creación. El rol social de arte se construye por lo social y no por el arte. La experiencia no es posible de ser jerarquizada ni cuestionada en tanto función social. Lo primitivo y lo doxo se proyectan simétricamente a la contemplación. Si bien se generan hábitos sociales entorno a ellos, estos no están determinados por su producción sino por lo que la sociedad crea a partir de ellos. El disciplinar al arte por tanto, se transforma en el primer conflicto con que el intelectual debe enfrentar su reflexión.
En lo que a sociología compete, tal propósito gana autonomía en la abstracción teórica que permite ampliar los márgenes de reflexividad. Un distanciamiento de la posición de observación del arte nos permite superar el determinismo social con que la sociología suele mirar el arte. La figura de la ‘auto-implicación’ nos faculta a observar el arte desde el arte, haciendo de la dicotomía ‘sujeto/objeto’ (creador/creación) ya no una división sino una unidad, ya no es un obstáculo sino un escenario reflexivo desde donde parte y termina el arte. Esto nos permite lograr distinguir entre ideología y teoría, desde la segunda podemos encontrar otras salidas a las ya sabidas dominación y poder.

Demás queda la invitación.

Confiar es inteligente.....

No somos capaces de manipular las consecuencias de nuestro accionar...
en el mejor de los casos sólo nuestro mismo accionar...

Dejemonos querer... es lo más estrategico que he escuchado hasta el momento....

By yomismo....

Postttt modernidad


Toda vanguardia se supone que es representante de la mayoría. En nuestro caso pensamos que eso no sólo es falso sino que, en el mejor de los casos, no va más allá de un buen deseo, y en el peor de los casos es un claro ejercicio de suplantación. A la hora en que se ponen en juego las fuerzas sociales, se da cuenta de que la vanguardia no es tan vanguardia y de que los representados no se reconocen en ella. A la hora en que el EZLN está renunciando a ser vanguardia, está reconociendo su horizonte real. Creer que podemos hacer esto, que podemos hablar por éstos más allá de nosotros, es masturbación política. Y en algunos casos ni siquiera es eso porque ni siquiera se siente el placer del onanismo. Apenas el que se puede obtener en los panfletos que finalmente uno es el mismo que los consume. Estamos tratando de ser honestos con nosotros mismos y alguien puede decir que es un asunto de bondad humana. No. Podemos ser incluso cínicos y decir que ser honestos nos ha dado resultado! cuando decimos que sólo representamos a las comunidades indígenas zapatistas de una zona del sureste mexicano. Pero nuestro discurso ha logrado tocar el oído de mucha gente más. Hasta ahí llegamos. No más.